
"Me encantan estos masajes de relajación mensuales, ejem, me refiero a los controles de la piel".
El cáncer es un pensamiento aterrador para cualquier mascota. Afortunadamente, las posibilidades de que su gato sufra liposarcoma, un cáncer de crecimiento lento y no doloroso del tejido adiposo, son escasas. Sin embargo, si Kitty sufre este raro cáncer, con el diagnóstico y el tratamiento adecuados, la Sociedad Veterinaria de Oncología Quirúrgica enumera su pronóstico como bien cuidado.
Entendiendo el liposarcoma
Los liposarcomas son bultos blandos, blandos y malignos debajo de la piel de su gato. Por lo general, miden 2 cm o más de diámetro y rara vez se ulceran o rompen la piel, aunque las masas más grandes tienen un mayor riesgo de hacerlo. Compuesto por células de grasa, los liposarcomas se forman más comúnmente en las piernas de un gato. Afortunadamente, este tipo de cáncer rara vez hace metástasis o se propaga a otros tejidos y órganos en el cuerpo de su gato.
Diagnóstico
Su veterinario examinará a su compañero para detectar bultos y bultos durante su examen de bienestar anual. Los liposarcomas pueden sentirse y parecer quistes inofensivos o masas grasas llamadas lipomas. Los gatos de mayor edad son especialmente propensos a esta forma de cáncer, por lo que es probable que su veterinario opte por una aspiración con aguja o que elimine la masa por completo como precaución. La aspiración con una aguja suena aterradora, pero es relativamente indolora para los gatitos, y simplemente implica extraer algunas células del bulto con una aguja pequeña y enviarlas al laboratorio de patología para una identificación precisa.
Tratamiento
El tratamiento para el liposarcoma casi siempre implica la extirpación quirúrgica de la masa cancerosa. La masa en sí, así como un poco de tejido que rodea la masa, generalmente se extraen durante la cirugía. El tamaño exacto de la escisión dependerá del diámetro y la ubicación del liposarcoma de Kitty. El liposarcoma tiene un alto riesgo de recurrencia, por lo que su veterinario también puede recomendar la terapia de radiación para destruir cualquier célula cancerosa restante.
Prevención y detección temprana
El virus de la leucemia felina puede contribuir al desarrollo de liposarcoma en algunos gatos. Darle a Kitty la vacuna contra la leucemia felina podría ayudar a prevenir algunos, pero no todos, los casos de liposarcoma. Sin embargo, la detección temprana es una de las formas más efectivas para prevenir los liposarcomas grandes. Comience a revisar mensualmente a su gato para detectar bultos y protuberancias cuando sea un gatito. Déle un suave masaje de todo el cuerpo mientras revisa si hay bultos duros, como los guisantes congelados, o los bultos grasos, que se sentirán flotando libremente y como un frijol cocido. Cualquier masa nueva, especialmente aquellas que aumentan de tamaño, debe tener una evaluación veterinaria.




