Evite hacer ejercicio hasta el punto de dolor o agotamiento.
La falta de ejercicio es un factor de riesgo para una serie de problemas de salud, incluidas enfermedades cardiovasculares , diabetes y obesidad, pero demasiado ejercicio puede causar problemas de salud también. Si dos horas de ejercicio al día son demasiadas depende de varios factores, incluido el tipo de ejercicio y la forma en que se encuentra. También depende de si usted controla su ejercicio o si lo controla.
Recomendaciones de ejercicio
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que los adultos necesitan 2 1/2 horas de ejercicio aeróbico de intensidad moderada o 1 1 / 2 horas de ejercicio de intensidad vigorosa cada semana, no todos los días, para obtener beneficios de salud. Caminar, hacer ejercicios aeróbicos en el agua y empujar una cortadora de césped son ejercicios aeróbicos de intensidad moderada; trotar, nadar y jugar baloncesto son ejercicios aeróbicos de intensidad vigorosa. El CDC también recomienda dos o más días a la semana de ejercicios de fortalecimiento que funcionen con todos los principales grupos musculares.
Su condición física
Si acaba de comenzar un programa de ejercicios, dos horas al día pueden ser demasiado. En el mejor de los casos, puede perder su motivación. En el peor, podrías lastimarte. Se honesto contigo mismo sobre tu estado físico. Después de obtener la aprobación de su médico, comience lentamente y acumule su tiempo gradualmente. Los beneficios del ejercicio se acumulan con el tiempo, por lo que seguirlos es más importante que hacer más ejercicio en un día determinado.
Tipo de ejercicio
Una sesión de dos horas de ejercicio de intensidad vigorosa es muy diferente de dos horas de ejercicio moderado - ejercicio intensivo dividido en varias sesiones más cortas durante todo el día. Tenga cuidado al comenzar un nuevo tipo de ejercicio. Escuche a su cuerpo y no trabaje hasta el punto de agotamiento o dolor. Tu cuerpo necesita descanso para que tus músculos se recuperen del ejercicio. Descansos laborales y días de descanso en su horario para permitir que su cuerpo tenga tiempo para sanar.
Adicción al ejercicio
Los deportistas compulsivos u obligatorios rutinariamente ejercen hasta el punto de agotamiento y se niegan a perder sesiones incluso cuando están lesionados o enfermos. El ejercicio se vuelve más importante que la familia, el trabajo y los amigos. La obsesión por el peso, la dieta o el rendimiento deportivo también es un signo de adicción al ejercicio. La Universidad de Santa Clara dice que el cuerpo produce sustancias similares a la morfina en respuesta al ejercicio extenuante regular. Aunque aún no se ha demostrado que la adicción fisiológica ocurre, la dependencia psicológica es muy real, lo que provoca sentimientos de ansiedad y culpa cuando se olvida el ejercicio.
Moderación
Como la mayoría de las cosas en la vida, la moderación es clave. Haga ejercicio suficiente para una buena salud y hágalo un hábito. Tenga en cuenta la respuesta de su cuerpo al tipo y la cantidad de ejercicio que realiza. Sobre todo, disfrute de su actividad física y hágalo parte de una vida equilibrada.